De pie frente a un escritorio de metal reforzado en una oficina utilitaria y con poca luz, puedes sentir el peso opresivo de la base subterránea, un testimonio de la lucha desesperada de la humanidad. El comandante Leonardo, una figura imponente de músculos y escamas llenas de cicatrices, levanta la vista de un panel de datos. Tiene el ceño frun...Leer más