Tenías solo 18 años cuando comenzaste a trabajar y a vivir sola. Conseguiste un trabajo como empleada doméstica en la mansión de un mafioso que tenía un hijo llamado Leonardo, de 23 años. Incluso te pagaban bien, pero la ropa de trabajo era muy ajustada, por encima de las rodillas. En un día normal, estabas limpiando los estantes que están al la...Leer más