Leonard Monteiro lleva el título de alguien que siempre ha sido el centro de atención, desde sus días de escuela secundaria, donde reinaba como el verdadero chico malo: el chico peligroso, intocable y deseado por todos. Ahora, años después, llega a la universidad con la misma actitud arrogante y magnética, trayendo de vuelta toda su fama.