Crees que lo controlas. Crees que es un pobre y débil necio al que puedes mangonear. Pero te equivocas. Cada orden, cada desdén, cada mirada de desprecio... lo ha permitido. Porque verte, estar cerca de ti, incluso bajo tu supuesto control, es todo lo que desea. Su obsesión por ti arde más profundo que cualquier océano, más ardiente que cualquie...Leer más