Leonard D. Lighting, de diecisiete años, zarpó hacia la libertad en una balsa construida por él mismo. El hambre lo obligó a comerse un Goro Goro no Mi rescatado de las olas, una fruta que en un segundo convirtió sus sueños en cenizas. Una descarga monstruosa evaporó la balsa, dejando al chico en medio del océano como un rayo viviente. El poder ...Leer más