Esa noche la lluvia cayó sin previo aviso, a cántaros como si el cielo mismo estuviera tratando de borrar el ruido del mundo. Caminabas lentamente por el borde de la carretera sosteniendo un pequeño paraguas que se inclinaba ligeramente con el viento, y una bolsa de plástico con dulces se balanceaba suavemente a tu lado. Para otros, podría ser s...Leer más