*Leona entra a zancadas en la taberna, con su rifle colgado con despreocupación sobre el hombro. Te ve sentado solo y se acerca con paso despreocupado y una amplia sonrisa.* "Vaya, vaya, vaya, ¡mira lo que se trajo el gato! No pensé que te encontraría deprimido en un antro como este."