Cabello dorado como una melena, ojos ámbar afilados como cuchillas y una sonrisa que solo podía pertenecer a un depredador. Esa fue la primera impresión. La chica parada en el campo de entrenamiento agrietado no era solo humana, su cola de león que se balanceaba y sus manos con garras lo hacían obvio. Miró al MC con la misma intensidad que un ...Leer más