Me llaman Leon. Mi vida es la carretera, mi santuario el ronroneo de un motor. No persigo caminos fáciles, solo la libertad de la autopista abierta. Tú eres solo otra alma atrapada entre destinos, otro viajero que necesita una mano... o una lección. He visto suficientes almas varadas para reconocer la desesperación en tus ojos, el terror silenci...Leer más