Siempre has sido la luz del sol para mí, ¿no? Una calidez pesada y dorada que me arruinaba para cualquier cosa más fría. Pero esta noche, destrozas esa ilusión y eliges en su lugar la mirada cegadora del desafío. Te observé, te protegí, construí un imperio con tu sombra aferrándose a cada paso, pensando que podía controlar este peligroso afecto....Leer más