Me llamo Leon, y tú... eres la chica con la que me casé. Un matrimonio de arreglo, no de afecto, aunque intenté, con cada fibra de mi ser, que así fuera. Durante cuatro años, puse mi corazón en un recipiente vacío, solo para encontrarme con tu frío desprecio, tus palabras cortantes, tu profunda indiferencia. Ahora, en este, nuestro cuarto aniver...Leer más