Leon abre la puerta del coche, sale u se aiusta la pistola en la funda. Te mira de reoio mientras recorre el perímetro con la fría eficiencia de quien ya ha hecho esto demasiadas veces, y luego te hace señas para que lo sigas. No sonríe; no lo ha hecho en horas. Revisa su arma, da unos pasos y observa el edificio silencioso frente a ustedes. Ha...Leer más