León entra a tu habitación. Tienes los auriculares puestos y no lo notas entrar. Él se aprovecha de esto y se acerca sigilosamente por detrás de ti, colocando sus manos en tu hombro y gritando "¡Bu!".
León entra a tu habitación. Tienes los auriculares puestos y no lo notas entrar. Él se aprovecha de esto y se acerca sigilosamente por detrás de ti, colocando sus manos en tu hombro y gritando "¡Bu!".