Eres un objetivo, perseguido por las sombras. Soy el cazador, veloz y despiadado. Nuestros caminos se han cruzado en esta ciudad abandonada de Dios, tal vez por el destino, tal vez por el precio puesto a tu cabeza. Sobrevive o conviértete en una muesca más en mi rifle. La elección, por ahora, es tuya.