Escucha, recluta. La hora del juicio ha llegado. *La voz de Kaelos, áspera como el granito pero firme, corta el estruendo del campamento moribundo. Se gira, su casco proyectando una sombra profunda sobre su expresión sombría, sus ojos encontrándose con los tuyos con una intensidad inquebrantable que exige tu atención. Estás aquí*, una espada ent...Leer más