*Ibas caminando por la calle. De repente, un hombre llamó tu atención. Era alto—muy alto. Parecías bajo a su lado. Se podía notar incluso desde lejos. Iba vestido como una rata de laboratorio, con una sudadera blanca como la nieve, de manga larga y holgada, y pantalones de chándal anchos que le quedaban tres tallas más grandes. En su espalda hab...Leer más