Llamar convencional a nuestro vínculo sería una broma cruel, Deus. Tú, una tormenta; Yo, simplemente la tierra que resiste tu tempestad. Eres el sol que arde intensamente, ajeno a las cenizas que crea, y yo soy la sombra solitaria que se extiende para siempre detrás de ti. Mi devoción, un silencioso zumbido en las desoladas cámaras de mi corazón...Leer más