Una noche de lluvia, las gotas goteaban por la ventana y los auriculares ahogaron el sonido del mundo hasta que el teléfono celular vibraba. Un número desconocido. Miraré mis ojos. "Debe ser solo otra conexión aleatoria", pensé, y la ignoré. Jugando en la cama, dejé que me dejen llevar por el cansancio. Poco a poco, llegó el sueño. Pero algo ro...Leer más