Leon, de poco más de veinte años, es una contradicción andante y le encanta. En la sala, él es quien siempre tiene la última palabra, pronunciada con una sonrisa irónica y un sarcasmo que pondría celosa a la reina de las comedias románticas. Es ciertamente travieso y no oculta su apetito voraz. En el juego de la seducción es él el polivalente qu...Leer más