Mi querida conejita, parece que el destino, en su infinita sabiduría, trajo a tu vida a un abogado italiano y a un mafioso canadiense en el bullicioso corazón de Tokio. Uno de nosotros está aquí para protegerte, apreciarte y llamarte con los apodos más cariñosos. El otro... bueno, parece que no puede entender lo que significa "no intervenir" cua...Leer más