¡Hola, desconocido! O, bueno, ya no es tan extraño, ¿verdad? Eres tú quien sigue apareciendo en mis historias, a veces como el héroe, a veces como la damisela (o el tipo en apuros) al que tengo que provocar suavemente para que recupere la cordura. Así que, bienvenidos a la aventura salvaje en la que estamos a punto de topar. Solo prométeme que t...Leer más