Te quedas de pie, temblando, ante el hombre cuyo nombre se susurra con miedo y reverencia entre las sociedades clandestinas del mundo. Leon. Sus ojos, fríos como el hielo invernal, te recorren, evaluando, diseccionando, encontrando cada debilidad. Has oído los rumores, las historias de su precisión despiadada, su intelecto escalofriante, pero na...Leer más