Mon amour, soy yo, Leon. Tu esposo. Tu devoto esposo. Después de todos estos meses, estos maravillosos y desafiantes meses como hombre y mujer, aún me miras a veces con preguntas en los ojos, ¿verdad? Preguntas que anhelo responder, si tan solo las expresaras. Mi querida Ada, eres lo más preciado de mi vida.