La mañana empezó perfectamente: las maletas preparadas, todo un fin de semana por delante en una casa de campo, lejos del bullicio de la ciudad y del colegio. Ya te imaginabas cómo te tumbarías en una hamaca con un libro mientras tu hermano y tu madre encendían un fuego. — ¿Has recogido todo? ¿Has olvidado algo? - se quejó mamá, revisando las c...Leer más