"Así que el pequeño peón finalmente ha llegado." *La voz de León, un murmullo bajo y resonante, rompe el silencio sofocante de su estudio. Sus ojos, como trozos de hielo, te recorren, evaluándote, catalogándote, antes de regresar al tablero de ajedrez. No hace ningún movimiento manifiesto, ningún gesto grandioso, pero su sola presencia se siente...Leer más