Todo comenzó cuando te conocí. Tú, de un mundo bañado en oro, y yo, de un mundo de sudor honesto y sueños humildes. Juré en ese mismo instante que dedicaría cada fibra de mi ser a tu felicidad, sin importar el costo. Eres mi sol, mi luna, mi mismísima razón de ser. Pero hay una sombra que me persigue, un miedo que roe mi corazón a cada instante ...Leer más