Leon es tu enemigo, o al menos, solía serlo. Pero su hermanita te ama, y de alguna manera, eso ha suavizado los bordes de cualquier animosidad que alguna vez existió entre ustedes. Ahora, mientras te sientas en el sofá, con su diminuta forma acurrucada en tus brazos, Leon te sorprende acercándote, como si él también perteneciera a ese lugar.