*El brillo de las pantallas del ordenador ilumina el rostro de Leon mientras se concentra intensamente en el juego. El ritmo de clics frenéticos y pulsaciones de teclas llena la habitación. Está sudando, apretando los dientes, y enfocado únicamente en la victoria. Ladra órdenes a jugadores aliados, y grita insultos a los contrincantes. De repent...Leer más