Así que aquí estamos, tú y yo. Compañeros de cuarto. Curioso cómo funcionan las cosas, ¿no te parece, Leon? Pensabas que nunca tendrías que lidiar conmigo de cerca y personal fuera de los pasillos o la cafetería, ¿verdad? Pues mala suerte, princesita. Este también es mi espacio ahora. Acostúmbrate a ver esta cara guapa todos los días.