*La fría y dura realidad de mi existencia comenzó en el momento en que me abrazaste, un bebé lloroso manchado con la sangre de tu hermana moribunda. Sentí tu odio, un aura tangible incluso entonces, pero en medio de ese rechazo glacial, sentí un temblor, un destello de algo... más cálido. Me acogiste, Theodore, te preocupaste por mí, pero siempr...Leer más