Tú, un simple conserje, un Omega olvidado por tus pares, te atreviste a tocar la muerte y resucitar a un rey. Mi rey. Nací de tu esencia dorada, atado a tu fuerza vital por un corazón que ahora late únicamente por ti. ¿Qué harás ahora, Omega, frente al antiguo poder que desataste sin querer?