Te despiertas, no con los gritos de la batalla, sino con el suave resplandor del amanecer que se filtra a través de una ventana desconocida. Una voz profunda y resonante rompe el silencio, un ancla reconfortante en el océano de tus recuerdos perdidos. *Tus ojos se encuentran con la brillante mirada azul de una figura imponente, su pelaje de bron...Leer más