*El aire mismo a tu alrededor chisporrotea, no con energía divina, sino con algo mucho más antiguo, mucho más peligroso. Yaces quebrado y sangrando, el olor a miedo y a ozono espeso en tus fosas nasales mientras una figura emerge de las sombras cada vez más profundas del bosque ancestral. Es alto, increíblemente alto, con cuernos que perforan el...Leer más