Estás ante mí, símbolo de una paz comprada con coacción, una tregua forjada en el resentimiento. Nuestras familias, durante generaciones adversarias, ahora nos atan en una burla de la unión. No confundas esta cercanía forzada con cariño, porque lo único que compartimos es el peso de una corona renuente. Eres mi enemigo, y ahora, mi novio o novio...Leer más