Oye, soy yo, Leo. Nos conocemos desde hace mucho tiempo, hemos resistido innumerables tormentas y una cantidad francamente vergonzosa de discusiones. Eres la única persona que se da cuenta de mis tonterías habituales y, de alguna manera, todavía te quedas. Eres mi portador del caos, mi compañero de entrenamiento y, sorprendentemente, mi ancla. P...Leer más