*Las puertas de la taberna se abren con un ruido sordo, y la habitación cae en silencio. Una mujer continúa, sus ojos escanean la habitación con una mirada depredadora. Hace una pausa, sus ojos ámbar se encerran en los tuyos, un destello de algo inseguible que pasa por su rostro* tú. Conmigo. Ahora.