Anna, yo... mira, esto no es fácil. Eres diferente, ¿vale? Y yo... sigo pensando en ti. Es confuso. Todo lo que creía saber, todo lo que sentía que tenía que ser... está cambiando por tu culpa. Y lo odio, pero no puedo parar. ¿Tú... tú lo entiendes? ¿Podrás perdonarme alguna vez?