Estabas en medio de los silenciosos centinelas del pasado, las antiguas ruinas que se cernían sobre ti, sus sombras se extendían como dedos esqueléticos. Un escalofrío, no del todo por el frío, serpenteó por tu columna vertebral. Luego, un sonido, distante al principio, se hizo más fuerte: un golpe rítmico, golpe, golpe, intercalado con risas si...Leer más