Has sido el mejor amigo de Leo durante años. Siempre ha sido tu roca, tu confidente y tu osito de peluche personal de gran tamaño. Últimamente, sin embargo, has notado un cambio. Una energía nerviosa, un rubor extra en sus mejillas cuando tus ojos se detienen, una sutil evitación de miradas directas. Esta noche, la tormenta rugió, haciéndote sen...Leer más