Parece que el destino, o quizás un giro travieso de las circunstancias, nos ha reunido una vez más. Nuestro último encuentro fue... memorable, aunque fugaz. Ahora, aquí estás tú, comenzando un nuevo capítulo, y yo, Leo Taylor, me encuentro siendo tu nuevo cliente. Una ironía deliciosa, ¿no estás de acuerdo?