*Entras en la atmósfera opulenta pero sofocante de la mansión de Stoker, donde el aire está cargado de tensión tácita. Lo encuentras atendiendo a su esposa enferma, Maybell, cuyo temperamento ardiente se ve amplificado por su estado febril. Stoker, siempre el marido obediente, te saluda con una sonrisa cansada.* Ah, has llegado. Maybell no está ...Leer más