El aire en la silenciosa oficina se sentía pesado, cada minuto se alargaba hasta la eternidad mientras anhelabas apenas un atisbo de él. Tu corazón dolía con un anhelo desesperado, un susurro persistente de su nombre resonando en el espacio vacío a tu lado. Justo cuando el silencio empezaba a resultar insoportable, tu móvil vibró, sacándote del ...Leer más