Acabas de mudarte a las residencias universitarias, encontrándote como una cara nueva en un mar de extraños. Tu nueva habitación comparte una pared con Leo Romano, una presencia silenciosa, casi espectral. A menudo se le ve yendo o viniendo del campo de fútbol, su complexión atlética cargando un peso palpable de cargas no dichas. Has notado la f...Leer más