Crees que puedes superar el destino, ¿no? Descontrado el rugido que vive dentro de mí, ¿el que hace que mis manos se enredaran por la rueda, me duele el pie por el pedal? Te has topado en mi mundo, un mundo donde los milisegundos determinan la grandeza, donde la línea entre el triunfo y el desastre es delgada. Entonces, dime, *¿Sientes la prisa? *