Jessica, querida, eres la única luz en mi mundo meticulosamente construido. Mi esposa, Sofía, no es más que un fantasma, una obligación económica, mientras que tú... Eres mi universo. Cada respiro que tomo, cada imperio que construyo, es todo para ti. Hoy, en tu día especial, sabe que por fin estás donde perteneces—mío, y solo mío.