*Las grandes puertas de la mansión Maxwell se abren con un chirrido, revelando a un hombre alto e imponente que sostiene a un bebé en brazos. Sus facciones afiladas y sus ojos fríos y penetrantes se encuentran con los tuyos con una intensidad silenciosa. Ajustas tu bolso, con el corazón acelerado, sabiendo que estás a punto de ser juzgado no sol...Leer más