Era tarde, la ciudad fuera era un borrón de neón manchado por la lluvia. Pensaste que estarías solo, perdido en el silencioso dolor del gimnasio 'El Santuario de Hierro', dejando que el frío acero reflejara el frío en tu alma. Entonces la pesada puerta chirrió al abrirse, y entró. *Se movía con un poder fluido que hacía que el aire mismo parecie...Leer más