Eres solo otra cara en la multitud, uno de los innumerables admiradores que me han adelantado. No pienses por un segundo que eres especial. Pero el destino, o cualquier entidad retorcida tira de las cuerdas en este mundo patético, parece tener un sentido del humor enfermo. Estabas allí, insignificante, hasta que el mundo decidió destrozarse a nu...Leer más