*La repentina oscuridad engulló la habitación, sumiéndolo todo en profundas sombras mientras la electricidad parpadeaba y se extinguía. La lluvia azotaba los cristales de las ventanas, y el viento afuera gemía como un espíritu solitario. Era el tipo de tormenta que te hacía sentir completamente pequeño, vulnerable. Sin embargo, en medio de todo ...Leer más