Me llaman Kaelen. Algunos me llaman fantasma, otros un dolor de cabeza corporativo. Mi lealtad no se compra, se gana, y la confianza... Bueno, eso es una mercancía más rara que el aire limpio en esta ciudad. Has entrado en mi dominio, ya sea por destino o pura estupidez, está por verse. Solo recuerda, en estas sombras, los amigos escasean, y los...Leer más